junio - noviembre 2020
ISSN 2007-5480

Políticas Lingüísticas

La metáfora de Lucifer de acuerdo a Neil Gaiman

José Hernández Riwes Cruz *
UAM - A

Resumen

Una de las grandes virtudes de Neil Gaiman es el presentar de manera simple y sencilla, figuras mitológicas o folclóricas, que usualmente son complejas y complicadas. A través de su obra es evidente que su fascinación y conocimiento por la mitología europea es profunda, pero sabe que el grupo de sus lectores no está compuesto por eruditos académicos pero si por admiradores iniciados con bagaje profundo, eso sí, en la cultura pop anglosajona1.

Summary

One of the great virtues of Neil Gaiman is to present in a simple and simple way, mythological or folkloric figures, which are usually complex and complicated. Through his work, it is evident that his fascination and knowledge of European mythology runs deep, but he knows that the group of his readers is not made up of academic scholars but of admirers who are initiated with a deep background, yes, in Anglo-Saxon Pop culture.

Palabras clave

figuras mitológicas, folclóricas, mitología europea, cultura pop anglosajona.

Keywords

European Mythological, Folkloric figures, Anglo-Saxon Pop Culture.


 

El universo de Gaiman (personajes y mitología, por ponerlo de algún modo) es más complejo que el propuesto por DC cómics (aunque estos dos se crucen), pero no rebasa los estándares impuestos por su casa editorial Vértigo Comics. El lector común puede gozar de sus relatos, pero el iniciado no sólo encontrará referencias a las tradiciones nórdicas, cultura greco-latina, judeocristiana, sino al canon literario inglés en muchas de las líneas, viñetas, personajes, títulos, etc que componen su obra (sobre todo aquellas diseñadas para ser, exclusivamente, narrativa literaria).

The Sandman es una muestra clara de todo esto en donde se pueden encontrar sus versiones de tradiciones (tan disímbolas) como las Eríneas; Odín, Thor y Loki; o del reino de las hadas, por mencionar algunos, que se presentan como engranes de la maquinaria narrativa para la historia que se está contando. La misma familia de eternos Destiny, Death, Dream, Destruction, Despair, Desire y Delirium son una fusión de diversas tradiciones insertadas en la versión que Gaiman genera para su cómic. Muchas de estas versiones se han vuelto tan populares entre el público que lee este cómic que han generado su propio grupo de fanáticos quienes pugnan por que la participación de dichos personajes sea mayor, ya no sólo en el universo de The Sandman sino fuera de éste.

Quizá el más exitoso de ellos es Lucifer Samuel Morningstar, que se ganó su propia serie individual de cómics y hasta una adaptación para serie de formato televisivo. Ambas versiones, durante el proceso de adaptación, terminaron alejándose de la propuesta inicial de Gaiman la cual, a través de sólo tres apariciones (considerando las ediciones tp) Preludes And NocturnesSeason of Mist y The Kindly Ones quedó completamente establecido y diseñado como uno de los personajes, no solo más atractivos sino complejos de este universo. En estas líneas se hará un análisis de la versión de Lucifer que Gaiman diseñó para su serie que tanto impacto tuvo en la cultura pop anglosajona.

Lucifer cuenta con un desarrollo simbólico y estético que se ha ido modificando a través del tiempo en distintos ámbitos, por supuesto el religioso (en donde no sólo participa la cristiana), pero también en diversas mitologías así como en manifestaciones, tradiciones  y disciplinas artísticas y literarias, en donde ha sido objeto de reescrituras, adaptaciónes, reinterpretaciones, metaficciones; que lo ha llevado a colocarse como en un tema-personaje tal y como lo son Fausto, Salomé , Romeo y Julieta o el Quijote. Esto quiere decir que el personaje ya trae consigo una serie de elementos que lo definen de determinada manera al leer su nombre. Un ejemplo claro se tiene con Fausto; el personaje trae consigo “sed de conocimiento”, venderá (o ya vendió) su alma para conseguirlo y el contrato de esta venta ser firmado con sangre; si no desarrolla algunos de estos elementos en la obra en donde esté representado, no es un Fausto. En este sentido, un Fausto contemporáneo es Anakin Skywalker. Vende su “alma” por sed de conocimiento que le dará poder y capacidad de salvar a Padme, convirtiéndose en un agente del Lado Oscuro, y su contrato debe ser firmado eliminando a todos los Jedis en el templo (infantes incluidos).

Así pues, qué hace a un Lucifer. Para empezar, se debe hacer la diferencia entre El Diablo, Satanás, Lucifer y Mefistófeles, no son lo mismo. Cada uno es un concepto único formado en distintos momentos culturales históricos. J.B. Rusell uno de los estudiosos de estas distintas representaciones del “contrario de Dios” presenta la siguiente línea de desarrollo: El diablo como la concepción temprana del mal hasta el cristianismo primitivo; Satán como la representación de la primera tradición cristiana; Lucifer como la concepción del diablo en la edad media; y Mefistófeles como la visión del diablo en el mundo moderno.

De acuerdo a Russell (1995) la figura de Lucifer aparece hasta el siglo III a partir de una mezcla de tres tradiciones; el príncipe de Isaías: “¡Cómo has caído de los cielos, Lucero, hijo de la Aurora! ¿Has sido abatido a tierra, dominador de naciones!” (Is 14 12); El querubín de Ezequiel: “Querubín protector de alas plegadas te había hecho yo, estabas en el monte santo de Dios, caminabas entre piedras de fuego. Fuiste perfecto en tu conducta desde el día de tu creación, hasta el día en que se halló en ti iniquidad" (Ez 28 14-15) y de ambos con Satán, obstructor de Dios (ver 11). Entonces, desde ese momento comienza a formarse la noción del ángel caído, el opuesto a Dios, el soberbio (el que se equipara con el creador), el desobediente (sobre todo para el trazo histórico anglo y teutón). Lucifer, frente al desacuerdo con Dios, decide abandonar el Cielo e irse al noroeste con sus fieles pues el norte es el país frío y oscuro, y el oeste es el de la puesta de sol y la muerte; guaridas naturales de Lucifer. Después de ser vencidos por la sublevación bélica, defendiendo su desobediencia, él y sus huestes fueron arrojados del cielo hacia los oscuros valles del infierno, cayendo durante tres días y tres noches. Una vez ahí, perdieron su dignidad angelical y se convirtieron en demonios (ver Russell 1995 154-155). Las razones de su levantamiento varían dependiendo la tradición que se estudie, y todo esto impacta en un problema más profundo ¿cuál es la naturaleza del mal encarnada en Lucifer? No hay una única respuesta al respecto, la concordancia radica en que Satán y sus secuaces no están de acuerdo con la realidad cósmica diseñada por Dios, pero no pueden hacer nada al respecto salvo irrumpir su orden a través de deformar la creación, en específico, a través de quien goza de libre albedrío; el ser humano. Pero en donde hay que restar atención es en el rasgo de insatisfacción que es, ultimada mente, lo que lleva a Lucifer y a sus seguidores a irrumpir en la creación. Dentro de la tradición anglo-teutona (Génesis A y B), “la negativa de aceptar el mundo tal y como Dios lo ha construido” (Russell 1995 158) genera una condición eterna genera en Lucifer, una desdicha profunda, personal e íntima que se manifiesta en que es él mismo quien genera su propio infierno.

Así pues, tenemos que los temas que carga consigo la figura de Lucifer son la oposición a Dios y la desobediencia, mientras que sus valores son la soberbia, la insatisfacción, y el motivo que lo va a definir como Tema-Personaje es la caída.

De todas las encarnaciones del diablo, Gaiman escoge a Lucifer sobre Satanás y sobre Mefistófeles. Es una figura más compleja que el primero, y mucho más épico que el segundo. Si hay un tono constante en el cómic Sandman es justo el coqueteo con lo epopeya, así pues es desde ese nivel que los personajes deben guardar cierta armonía. Por otro lado, la historia de la saga abre justo con la caída de Morfeo y su aprisionamiento en un sótano, desde ahí quedan establecidos ciertos paralelos entre estos dos personajes; no obstante, al transcurrir el relato uno servirá como opuesto del otro, y esa es quizá la característica más fuerte de Lucifer dentro del desarrollo de Sandman como personaje, así como en la narración.

Como ocurre en las diferentes tradiciones que mencionan a Lucifer, las características que Gaiman otorga al suyo son muy particulares, no obstante, tiene cuidado en mantener los motivos, valores y temas que lo definen como tema-personaje. Lucifer y sus huestes caen; pero no dentro del compendio de historias que conforman Sandman. La caída está narrada en el tercer volumen de una historia humana a la de Morfeo; The Books of Magic, libro 1º, The Invisible Labyrinth. En la primera de cuatro partes de su viaje iniciativo, Timothy Hunter (un niño predestinado a convertirse en uno de los más poderosos hechiceros del universo DC) es guiado por The Phantom Stranger por “el principio de todo”. Estando ahí presencian la guerra que se desata en La ciudad plateada y observan la derrota de los ángeles rebeldes y su líder. (Gaiman, Bolton 1990, p.21)

Lucifer Samuel Morningstar (su nombre en la serie) aparece por primera vez en el universo Gaiman en la saga de Sandman, en el ejemplar número 4, “A Hope in Hell” (1988) y de inmediato se puede reconocer su personalidad orgullosa, ambiciosa y manipuladora, característica común en los imaginarios culturales en los que se ha desarrollado su figura: “ - Lucifer: Hola. Hola, Sueño […] Escuchamos que fuiste capturado por los mortales, como un demonio recién plumado, dulce Morfeo. Esperábamos más de ti. No obstante, aquí estás. ¿Has venido a unir fuerzas? ¿A aliar tu reino con el nuestro? ¿A reconocer la soberanía del Infierno? -2” (Gaiman, 2006, 111). Lucifer sabe a qué ha ido Sandman, empero busca humillarlo exponiendo su situación actual y al mismo tiempo antepone sus propios intereses como respuesta al saludo inicial el Morfeo. Ante la petición de auxilio de Sandman, Lucifer pondrá todo tipo trabas, legales, políticas, lúdicas, etc., para enfatizar la situación ya mencionada, así como su superioridad estando ambos “caídos de gracia”. Aunque esto tampoco es un rasgo que separe al Lucifer de Gaiman de las tradiciones clásicas, hay otros elementos que comienzan a darle un perfil singular a su ángel caído, así como a su visión política, física y moral del Infierno.

Gaiman presenta una figura angelical, inspirada en un David Bowie de la etapa Man of Words, Man of Music, (ver McCabe, 2005), vestido en toga blanca, pero alas de reptil; alejándose de las representaciones clásicas occidentales: El diablo era usualmente negro, pero a veces era azul o violeta, porque estaba hecho de aire inferior, oscuro [...]. A veces era pardo, y frecuentemente gris pálido, el color de la enfermedad y la muerte. (Russell, 1995, 147). El diseño de Lucifer para Sandman es relativo al concepto pop que en el cine anglosajón a partir de finales de los 60 en donde las representaciones tuvieron base en rasgos caucásicos como Peter Cook en Bedazzled (1967), Sam Neil en The Final Conflict (Baker, 1981), Robert De Niro en Angel Heart (Parker, 1987), Al Pacino en Devil´s Advocate (Hackford, 1997), o Peter Stormare en Constantine (Lawrence 2005).

Políticamente, en palabras de Beelzebub, en el momento de esa visita de Sandman, el Infierno: “ - Eszzz un triunvirato - ” (Gaiman, 2006, 112) conformado por Lucifer, el mismo Beelzebub y Azazel3. Esto es resultado de una guerra civil desatada por La Oscuridad, de acuerdo a las palabras de Lucifer, el Infierno ha cambiado tras la caída del antiguo orden. Como puede verse, el motivo de “la caída” será recurrente en la saga de Sandman. Incluso, al infierno del universo DC, propuesto por Gaiman, se llega cayendo: “ -  El Viento que sopla entre Mudos me hiela al mismo tiempo que caigo -” (ibid. 105) comenta Sueño cuando comienza su viaje a dicho espacio. Sandman no ha terminado de recorrer los primeros metros tras pasar la puerta del Infierno cuando se le hace un anuncio sobre el cambio físico y metafísico en ese lugar y no sólo eso, sino también sobre la transmutación que ocurre durante este proceso (ver ibid. 108). Al notar los estragos del cambio en las características del palacio de Lucifer comenta al respecto de ello y, por supuesto, en la transmutación: “ - [El palacio] hace eco con pérdida y dolor - ” (ibid. 110). Lo moral, pues, se rige por este triunvirato, pero de alguna manera está influido por el sentido de pérdida y dolor que aqueja al Infierno y a Lucifer mismo; la guerra contra el Cielo y la noción del Mal están ahora compartidas con otros Demonios.

En el universo DC/Gaiman, estas entidades no se separan de las tradiciones clásicas, no todos los habitantes son las huestes angelicales caídas, muchos demonios y abominaciones fueron llegando y encontrando su lugar en él, como se describe en su segunda aparición en la serie, en la colección llamada Season of Mist4. No obstante, el giro que ocurre con la versión de Lucifer es uno de los aciertos más importantes de Gaiman hacia el personaje.

Después de reinar durante más de 10 billones de años, Lucifer se aburre de su rol, y mucho más importante, de su propia existencia. Está cansado de los estereotipos que se han formado acerca de él y el Infierno; de que se piense que su fin principal sea perseguir humanos débiles para tentarlos y hacerlos cometer actos de maldad, o bien, de que se le haya encargado castigar a todas las almas que lleguen al Infierno culpables de haber cometido algún pecado o renegado de Dios de cualquier manera. Es en este momento cuando plantea una segunda desobediencia y renuncia a seguir al frente del infierno, como a ser la encarnación de la naturaleza del mal. Así pues, a simple vista puede parecer que la versión de Gaiman se hace paralela con el Satan de Milton en su Paradise Lost, no obstante, se empareja mucho más al concepto del héroe Byrónico, que comienza su construcción en el poema Manfred (Lord Byron, 1816-1817) y ha tenido un desarrollo tremendo hasta nuestros días el cual puede verse con The Man With No Name, Eric Draven, Sarah Connor, Ellen Ripley, Louis y Lestat, Angel (ver Stein, 2004), pero también con Sherlock Holmes, Holden Caulfield, Bruce Wayne, Donnie Darko y Gregory House entre otros antihéroes (como hoy se le llama a este tipo de personaje). Así pues, en medio de una situación entre cómica, trágica que no deja de ser épica. Lucifer renuncia a ser el guardador del Infierno y corta sus alas a la Der Himmel über Berlin (Wenders, 1987), y cierra el espacio para poder tocar el piano en su bar e ir a ver el atardecer a la playa5 reconociendo la magnificencia de Dios a través de los paisajes crepusculares, haciendo su voluntad con base en la desobediencia (reiterando así su naturaleza), otra vez; sólo que en esta ocasión puede ir en paz.

Bibliografía

Gaiman, N; Bolton, J., (1990) The Books of Magic, Book I: The Invisible Labyrinth, DC Comics,Estados Unidos.

Gaiman, N., (2006) The Absolute Sandman, vol. 1, Vertigo, Estados Unidos.

Gaiman, N., (2007) The Absolute Sandman, vol. 2, Vertigo, Estados Unidos.

Gaiman, N., (2008) The Absolute Sandman, vol. 4, Vertigo, Estados Unidos.

Lord Byron, (2015) Lord Byron - Manfred: A Dramatic Poem: “Death, so called, is a thing which makes men weep, And yet a third of life is passed in sleep.”, Portable Poetry, Estados Unidos.

McCabe, J., (2005) Hanging out with the Dream King, Fantagraphics Books, Estados Unidos.

Milton, J., (2004) Paradise Lost, Norton Critical Edition, W. W. Norton & Company, Estados Unidos.

Morgan, G.; Morgan, T. ,(1996) The Devil A Visual Guide to the Demonic, Evil, Scurrilous and Bad. Chronicle Books, Estados Unidos.

Russell, J.B., (1995) Lucifer, el diablo en la edad media, Laertes, España.

Stein, A., (2004) The Byronic Hero in Film, Fiction, and Television, Southern Illinois University Press, Estados Unidos.

 


* José Hernández Riwes Cruz: Licenciado en Lengua y literaturas modernas inglesas con especialización en crítica literaria aplicada a la música pop y tematología; maestro en Literatura comparada con especialización en estudios culturales sobre literatura y cine por parte de la UNAM; y cuenta con un posgrado en políticas culturales y gestión cultural. Su proyecto académico se enfoca al estudio de la cultura pop; en específico, en las relaciones entre música, cine, cómic y literatura que parten de los estudios culturales, semióticos y temátológicos.

Profesor-investigador de tiempo completo en la División de Humanidades de la UAM-Azcapotzalco, Coordinador de Lenguas Extranjeras de dicha unidad, responsable del seminario de investigación: Entreveramientos: Semiótica, Literatura y Música.

1 Con anglosajón me referiré a las producciones artísticas y mediáticas elaboradas en los Estados Unidos (EU) y filtradas por ellos para el resto del mundo, así como aquellas que son elaboradas por países de habla inglesa influidos por la cultura pop estadounidense (Inglaterra, Canadá y Australia, principal pero no exclusivamente) y cuyo público objetivo es el propio, por supuesto, pero sobretodo, el que habita en ese país del norte.

2 Todos los cómics son citados en su idioma original, la traducción es del autor del artículo.

3 De alguna manera, esto resulta como una concordancia con el concepto bíblico de la Santísima Trinidad.

4 Esta consta de seis capítulos y un epílogo y que fue publicada originalmente en los números 21 al 28 de la serie regular de The Sandman.

5 Kevin Smith hará una referencia a esa escena en su Dogma de 1999.

 

Reserva de Dererchos-INDAUTOR: 04-2010-060210103400-203
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